Por Héctor Romo-Parra
Hoy en Lunes Neurocientífico…
Una pregunta que lo cambió todo
¿Cómo es que el sistema nervioso, con su aparente continuidad microscópica, puede procesar información, aprender y generar conducta? A finales del siglo XIX, esa pregunta estaba en el centro de la biología. La respuesta moderna —que el cerebro está formado por células individuales que se conectan entre sí— no era obvia. De hecho, competía con una idea muy distinta: que el tejido nervioso era una red continua, como una malla sin costuras.
En ese debate apareció una figura que hoy es sinónimo del nacimiento de la neurociencia moderna: Santiago Ramón y Cajal.











