por Héctor “Moñito” Romo
La depresión en adultos es mucho más frecuente de lo que solemos imaginar. Se calcula que alrededor del 5% de la población adulta vive con depresión en un momento dado, y muchas personas nunca reciben un diagnóstico formal ni tratamiento adecuado.[1] En los últimos años, la investigación ha dado un giro importante: ahora entendemos mejor cómo se relaciona la depresión con el cuerpo, el cerebro, el contexto social y otras enfermedades.
En esta entrada revisamos algunos de los hallazgos más relevantes de 2020–2025 sobre:
- Cómo se presenta y cómo evoluciona la depresión a lo largo del tiempo.
- Qué nos dice la neurociencia sobre el cerebro deprimido.
- Qué tratamientos funcionan mejor como primera línea.
- Qué hay de nuevo en tratamientos farmacológicos y no farmacológicos.
- Por qué es clave combinar abordajes y pensar en salud integral.





