por Héctor Romo-Parra

Imagina que estás viendo dos neuronas “cara a cara”. Entre ellas hay un espacio microscópico: una hendidura tan pequeña que, a simple vista, parecería imposible que pase información con precisión. Y sin embargo, en ese hueco se decide todo: desde que muevas un dedo, hasta que recuerdes un nombre o sientas miedo.
Durante mucho tiempo, la gran pregunta fue: ¿cómo se comunican las neuronas a través de ese espacio? ¿Hablan con electricidad? ¿Con sustancias químicas? ¿Con ambas? Gran parte de la claridad moderna sobre esa conversación —la neurotransmisión— se construyó gracias a la obra de Ricardo Miledi.
Quédate para conocer más de este gran científico mexicano…
Ricardo Miledi (1927–2024) fue uno de los neurofisiólogos más influyentes del siglo XX en el estudio de la comunicación neuronal. Se formó en una época en la que la neurociencia estaba consolidando sus conceptos básicos y en la que cada experimento podía cambiar la forma de entender el sistema nervioso. Trabajó en laboratorios de gran tradición en fisiología y neurobiología, con una carrera marcada por el rigor experimental y por preguntas fundamentales sobre cómo funciona la sinapsis. Su investigación se centró en desentrañar los mecanismos que permiten que una neurona influya en otra mediante señales químicas. Además, su vínculo con México y con la UNAM es parte importante de su historia científica, pues contribuyó al desarrollo y fortalecimiento de la neurociencia en el país, formando escuela e inspirando generaciones.
Aporte principal
Primero, lo básico en una frase:
- Una sinapsis es el “punto de contacto” funcional donde una neurona le pasa un mensaje a otra, muchas veces usando moléculas llamadas neurotransmisores.
Ahora, ¿qué hizo Miledi que vale un Lunes Neurocientífico?
- Ayudó a establecer, con evidencia experimental sólida, cómo ocurre la liberación de neurotransmisores y cómo esa liberación se traduce en una señal en la neurona receptora.
Para entenderlo sin tecnicismos, piensa en un “puerto” donde llegan paquetes:
- La neurona que envía (presináptica) prepara “paquetes” de neurotransmisor.
- Un disparo eléctrico llega a la terminal y dispara un proceso finamente regulado.
- Los paquetes se liberan al espacio sináptico.
- La neurona que recibe (postsináptica) tiene “cerraduras” (receptores) que reconocen esas moléculas y se activan.
Los aportes de Miledi se ubican en el corazón de esa historia: el mecanismo que conecta el evento eléctrico con la liberación química, y la manera en que esa liberación puede cuantificarse, manipularse y entenderse como un proceso biológico con reglas. Esto no solo fue “un dato más”: cambió la forma de pensar la sinapsis como una máquina molecular, no como una caja negra.
Impacto hoy
¿Por qué importa esto en 2026, más allá de la historia?
- Neurología y psiquiatría (la clínica)
Muchas enfermedades del sistema nervioso se entienden hoy como problemas de circuitos y de sinapsis: cuando la señal se vuelve demasiado débil, demasiado fuerte o demasiado ruidosa. Entender la neurotransmisión es entender el lenguaje base de esos circuitos.
- Farmacología (los fármacos)
Una enorme proporción de medicamentos actúa sobre sinapsis: aumentando o disminuyendo neurotransmisores, bloqueando receptores, modulando la liberación o la recaptura. Antidepresivos, antipsicóticos, anestésicos, tratamientos para epilepsia y múltiples estrategias en dolor crónico se conectan, directa o indirectamente, con el mapa conceptual que ayudó a consolidarse con investigaciones como las de Miledi.
- Neurociencia moderna (del laboratorio al dato)
Hoy hablamos de optogenética, imágenes de actividad, modelos computacionales y mapas de conectividad. Pero todo eso se apoya en un “piso” conceptual: qué significa que una neurona influya en otra. La sinapsis no es un detalle: es la unidad mínima de comunicación en red. Entenderla bien permite interpretar datos complejos sin perder el sentido biológico.
Legado
Más allá de experimentos específicos, el legado de Miledi puede resumirse en tres líneas:
- Claridad conceptual: ayudó a convertir la sinapsis en un objeto explicable, medible y debatible con reglas.
- Rigor experimental: su trabajo recuerda que las grandes ideas se sostienen con métodos finos y controles cuidadosos.
- Escuela: su influencia no se limita a artículos; vive en la formación de estudiantes, colaboradores y comunidades científicas (incluyendo su huella en México y la UNAM).
En ciencia, un legado verdadero no es solo “descubrir algo”: es dejar un camino por el que otros puedan caminar mejor.
Lecturas recomendadas (3)
- Katz, B. (1969). The Release of Neural Transmitter Substances. Liverpool University Press.
- Katz, B., & Miledi, R. (1965). The effect of calcium on acetylcholine release from motor nerve terminals. Proceedings of the Royal Society of London. Series B, Biological Sciences.
- Katz, B., & Miledi, R. (1967). A study of synaptic transmission in the absence of nerve impulses. The Journal of Physiology.

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