(Según un estudio reciente publicado en Nature Communications, 2025)
Por: Carmen Rubio

¿Qué pasaría si pudiéramos ver cómo cambia la “arquitectura” del cerebro desde que nacemos hasta la vejez?
Sigue aquí, Neuropsicolocos te explica
No solo importa el tamaño o el volumen, sino que también la forma en que se conectan las redes cerebrales, es decir: qué tan eficientes, integradas o especializadas son a cada edad.
Eso es exactamente lo que hizo un equipo de Cambridge, Pittsburgh y el dHCP, analizando más de 4,200 cerebros de personas entre 0 y 90 años usando resonancia por difusión y técnicas avanzadas de topología cerebral.

El hallazgo más sorprendente:
La vida humana está marcada por cuatro grandes puntos de giro en la organización del cerebro: a los 9, 32, 66 y 83 años.
Estos puntos no son cambios anatómicos aislados, sino “giros topológicos”, momentos en los que la forma global en que el cerebro organiza su red cambia de dirección.
¿Qué estudiaron exactamente?
Los autores analizaron 12 métricas de redes cerebrales —como eficiencia, modularidad, centralidad, etc.— y usaron un método llamado UMAP para visualizar cómo evoluciona la organización cerebral a lo largo de la vida.
Así detectaron cuatro momentos en los que la trayectoria de la red cerebral cambia bruscamente. A estos les llamaron topological turning points.
1. A los 9 años:
el final de la infancia cerebral
Qué pasa en el cerebro:
- Disminuye la eficiencia global (el cerebro se vuelve menos “rápido” en el intercambio de información).
- Aumenta la especialización local (las áreas trabajan más con sus vecinas inmediatas).
- Se reacomodan conexiones debido a la poda sináptica.
Qué significa en la vida real:
- Coincide con el inicio de cambios hormonales prepuberales.
- Marca el cierre de etapas críticas de desarrollo cognitivo.
- Aumenta la susceptibilidad a trastornos emocionales y de aprendizaje.
En síntesis: hasta los 9 años, el cerebro sigue un único camino de organización. A esa edad, cambia de dirección.
2. A los 32 años:
el punto de madurez máxima
Este es el punto de giro más fuerte de toda la vida, según el estudio.
Qué pasa en el cerebro:
- Hasta los 32 años:
- Aumenta la eficiencia global.
- Aumenta la integración de redes.
- Disminuye la modularidad (las redes se comunican más entre sí).
- Después de los 32:
- La eficiencia empieza a bajar.
- La modularidad comienza a subir (el cerebro se vuelve más “compartimentado”).
- Se detiene el crecimiento de la mielinización.
Qué significa en la vida cotidiana:
- Es el cierre del periodo de “adultez joven”.
- Coincide con picos de memoria, razonamiento y velocidad cognitiva.
- Después de los 30, empieza un lento declive en funciones ejecutivas muy finas.
Es fascinante: la adolescencia topológica dura hasta los 32 años, no hasta los 18–21 como culturalmente suponemos.
3. A los 66 años:
la reorganización silenciosa
Curiosamente, a los 66 no cambian las direcciones de las métricas, pero sí cambia por completo la forma en que la red se organiza.
Qué pasa en el cerebro:
- Se vuelve más modular (más “compartimentos”).
- Disminuye la integración.
- Aumenta la vulnerabilidad a desconexiones.
Esto coincide con:
- Mayor riesgo de deterioro cognitivo.
- Mayor incidencia de hipertensión y enfermedades cerebrovasculares.
- Cambios característicos del envejecimiento saludable.
El estudio sugiere que a los 66 el cerebro cambia de “plan topológico”, incluso si aún no hay deterioro clínico.
4. A los 83 años:
el último giro
Este último punto marca una caída notable en la relación entre edad y topología.
Qué pasa en el cerebro:
- Solo una métrica sigue aumentando: la centralidad subgráfica, que indica nodos locales con mayor protagonismo.
- El resto pierde relación clara con la edad.
- La red se vuelve más frágil y menos predecible.
Esto refleja:
- Envejecimiento avanzado.
- Variabilidad enorme entre personas (algunos cerebros muy conservados, otros no).
- Reducción de la topología coherente a nivel global.

¿Qué significa todo esto?
Que el desarrollo cerebral no es lineal.
La vida no es una curva suave: es una serie de fases separadas por
puntos clave de reorganización.
Los autores proponen cinco grandes “épocas topológicas”:
- 0–9 años → Formación y especialización inicial.
- 9–32 años → Aumento de eficiencia e integración.
- 32–66 años → Estabilidad y declive suave.
- 66–83 años → Reorganización de envejecimiento.
- 83–90 años → Fragmentación y variabilidad.
Conclusión: el cerebro envejece y madura por etapas, no de manera continua
Este trabajo confirma que:
- No “maduramos” a los 18: seguimos reorganizando redes hasta los 32.
- Hay un cambio silencioso pero profundo alrededor de los 66.
- La vejez avanzada es más heterogénea que cualquier otra etapa.
- La topología cerebral es un excelente marcador de desarrollo y envejecimiento.
Referencia
Churchill, N. W., Cai, L. Y., Makropoulos, A., Quackenbush, J. W., Harms, M. P., Hill, J., Paterson, G., Berger, R., Mahmoud, S., Chau, W., Salat, D., Thompson, P. M., Edwards, A. D., & Satterthwaite, T. D. (2025). Topological turning points across the human lifespan. Nature Communications, 16, 65974.

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